Si tienes acidez tu bebé tendrá mucho pelo


Éardoresste es uno de los mitos más conocidos pero FALSO.

La cantidad de cabello depende de los genes que tu bebé herede. Si papá o mamá tienen mucho cabello, es bastante probable que tu bebé lo tenga también.

La acidez en el embarazo es una sensación de quemazón que a menudo se extiende desde la parte de abajo del esternón hasta la zona inferior de la garganta y tiene que ver con otros factores, normalmente es consecuencia de los cambios hormonales y físicos que se producen en tu cuerpo. Suele ocurrir una hora después de haber comido.

Tics para prevenir la acidez:

  • Evita los atracones y comidas copiosas.
  • Come varias veces a lo largo del día y en cantidades más pequeñas.
  • En lo posible evita los cítricos.
  • Come despacio, masticando la comida bien para facilitar su digestión.
  • Evita alimentos muy grasos, fritos, picantes, muy especiados …
  • Evita el café, refrescos con cafeína o teína, muy azucarados, con burbujas …
  • Conviene evitar comidas muy calientes o muy frías.
  • Procura cenar al menos dos o tres horas antes de ir a la cama y que la cena sea ligera.
  • Procura comer con tranquilidad y sin prisas.

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Parte de http://www.bebesymas.com/

 

 

 

¿Envolver a tu bebé?


La práctica de envolver al bebé es una tradición ancestral, usada en Europa en los siglos XVIII y XIX, y que últimamente se está volviendo a utilizar; se la puede conocer como técnica swaddling (swaddle significa envolver) o tamal

La palabra tamal proviene de la voz náhuatl “tamalli” que significa envuelto cuidadosamente. El tamal tiene su origen en el maíz, entre las distintas culturas deVentajas de mantener envuelto a su bebé Mesoamérica, previo a la llegada de los españoles. Nació de la idea de envolver la comida en una forma muy primitiva utilizando en primer instancia la mano humana como plato, posteriormente se utilizaron hojas de la naturaleza. Entre los mitos que destacan  y que han pasado de generación en generación está el que dice que nunca debe haber un niño llorando durante la cocción y las mujeres tristes o enojadas no se deben involucrar en la preparación. Su importancia cultural es enorme, aparte de sustento, formaban parte de ceremonias especiales de ayuno, honraban a los niños recién nacidos, etc.

Envolver al bebé en una muselina (mantita ligera ó gasa) como si fuera un tamalito, le recuerda el espacio cálido y seguro del útero de su madre.

El bebé recién nacido no tiene todavía sus capacidades cerebrales desarrolladas por completo. Según los antropólogos, debido a la limitación de espacio del canal pélvico que nos otorga la evolución, el desarrollo de un recién nacido debe proseguir en el exterior.

El tamal o swaddling aporta calor y seguridad, sobre todo durante los primeros días de vida del recién nacido, en los que todavía ha de acostumbrarse a vivir en una temperatura diferente a la del útero materno. Además, el excesivo espacio del que dispone puede asustarle o mantenerle inquieto, por ello los defensores de esta práctica explican que incluso ayuda que el bebé duerma mejor y está más relajado al encontrarse más recogido. Envolver al bebé puede evitar que se despierte con los movimientos bruscos de brazos y piernas que hace como acto de reflejo. Además, lo mantiene abrigado durante los primeros días de vida, hasta que su termostato interno comienza a funcionar. Esta técnica puede incluso ayudar a calmar al bebé.

Para envolver al bebé es conveniente elegir el momento adecuado para hacerlo, preferiblemente cuando ya haya comido y esté cambiado, puedes envolverlo cuando está irritable. También es importante no apretar demasiado la sábana o la manta, sobre todo por la parte de las piernas, para no dañar al bebé y dejarle un poco de espacio para que no tenga las piernas totalmente estiradas para evitar que sufra displasia de cadera.

Las ventajas de envolver al bebé

Al nacer, los bebés se sienten desorientados porque tras pasar nueve meses en el útero todo cambia para ellos. De sentirse seguros y abrigados, pasan a un medio totalmente nuevo y abierto. De ahí que envolver al bebé recién nacido es recordarle la agradable sensación que tenía dentro del vientre materno. Así, envolver al bebé tiene como objetivo:

  • Facilitar la transición del útero al exterior, al brindarle una presión y abrigo que se asemejan al vientre materno.
  • Evitar que los reflejos del bebé perturben su sueño.
  • Durante los primeros días, el bebé aún no puede regular bien su temperatura corporal; la manta cálida y suave le garantiza mantener una temperatura adecuada.
  • El estar calentitos y apretaditos les aliviará los cólicos.

¿Cómo se envuelve a un bebé recién nacido?

Observa estas fotos en las que se muestra paso a paso:

Swaddling

  • Extiende una muselina grande de algodón 100%  que mida alrededor de 120×120 cm. (sábana, mantita ligera …) suave, blanda y transpirable, sobre una superficie plana y dobla el extremo superior derecho aproximadamente15 centímetros.
  • Coloca a tu bebé de espaldas con la cabeza sobre el doblez.
  • Toma la esquina de la tela que está cerca de la mano izquierda de tu bebé y dóblala sobre su cuerpo, metiendo el extremo que sobresale debajo de su brazo derecho y bajo su espalda.
  • Agarra el extremo inferior de la gasa y súbela hasta que quede debajo de la barbilla de tu bebé.
  • Busca ahora la esquina de la tela que ha quedado suelta a la derecha, cúbrele el cuerpo con esa parte de la tela y mete el borde debajo de su brazo izquierdo y de su espalda. Algunos bebés prefieren tener los brazos libres, por lo que quizá prefieras envolver a tu hijo debajo de los brazos para que pueda mover bien sus manos y dedos.

Es muy importante que siempre que acuestes al bebé lo hagas boca arriba, sobre su espalda. Debes controlar que no se de vuelta ya que podría haber riesgo de asfixia si se coloca boca abajo. Por eso, algunos pediatras recomiendan envolverlo sólo hasta los dos o tres meses de edad, cuando el bebé ya empieza a ser capaz de voltearse sobre sí mismo.

El tercer trimestre de embarazo


vjA partir de ahora vas a ganar cada vez más peso. El peso ideal es que al término de este mes hayas cogido entre 6 y 8 kg, para llegar hasta los 10 o 16 kg extra al final del embarazo, si lo has comenzado con un peso normal. Es normal que hagan su entrada las famosas hemorroides y que se te hinchen las piernas o incluso que sientas calambres, probablemente a causa del aumento de la presión de los vasos sanguíneos.

Durante el séptimo mes, los órganos de tu bebé están formados, su sistema nervioso en funcionamiento, su cerebro no para de aumentar. Después de unos meses de oscuridad, ha llegado el gran momento: ya abre los ojos y escucha ruidos externos, a los que responde con movimientos. Entorno a este mes, el útero ha superado la línea transversal del ombligo en dos o tres centímetros así que la contracción también se puede notar en la parte superior del abdomen.

No obstante, a partir de la semana 37 de embarazo, las contracciones son más frecuentes, tanto que también puede presentarse cuando la mamá está en reposo. Son contracciones preparatorias importantes, puesto que tienen la función de provoca​r las primeras modificaciones del cuello del útero de cara al inicio de la dilatación. feto

Cuidado si… aún faltan algunas semanas para la fecha prevista del parto y las contracciones se producen con una frecuencia mayor de la indicada anteriormente, sobre todo, si existen otros factores de riesgo asociados, como patologías propias del embarazo o infecciones vaginales.

Cuando se siente la sensación de endurecimiento de la barriga, en general, se trata de contracciones determinadas por factores mecánicos, como los movimientos del bebé, un paseo rápido, un cambio de posición repentino o un golpe de tos. Incluso el hecho de tocar la barriga puede provocar una sensación de endurecimiento, así como una emoción intensa. Para “reblandecer” la barriga, sólo hay que bajar el ritmo o, simplemente, esperar a que el bebé termine de dar sus “volteretas”. Sólo si esta situación se produce con una determinada frecuencia y se acompaña de dolor, es conveniente someterse a un control médico.

Al finalizar el séptimo mes tu bebé mide unos 37 cm y pesa alrededor de un kilo y medio.

En el octavo mes tu bebé su piel ya es completamente rosada y cada vez tiene menos pliegues. El bebé absorbe muchísimo calcio, necesario para el correcto desarrollo de sus huesos. Su sistema respiratorio así como el digestivo están prácticamente preparados para funcionar por sí solos y el sistema inmunológico se está empezando a desarrollar.

Al finalizar el 8º mes de gestación, el bebé mide, de media, unos 43 o 45 cm y pesa alrededor de los 2,200-2,500 kg.

Ya es muy grande y le cuesta trabajo estar dentro de tí, se mueve porque, empieza a acomodarse para salir. Al colocarse cabeza abajo, el feto comienza a empujar hacia abajo la vejiga, la uretra y los músculos de la pelvis lo que puede ocasionar problemas con el control de la vejiga.

El aumento de peso y de presión durante el embarazo pueden debilitar los músculos del suelo de la pelvis.  Tus pechos han aumentado un tercio de su tamaño.

En estas fechas (en torno a las 34 semanas) se recomienda la tercera ecografía del embarazo. En ella se busca descartar las posibles malformaciones que no tenían posibilidad de diagnóstico previo. Además se valora el tamaño del feto y se estudian el líquido amniótico y la placenta. Del líquido amniótico podemos calcular la cantidad. Tanto el exceso como el defecto de líquido amniótico son alteraciones que pueden ayudarnos a detectar ciertas patologías. De la placenta se valora fundamentalmente su situación y su grado de envejecimiento.

Y llegamos al noveno y último mes, ya debes de tener preparada es la bolsa para llevar al hospital; a partir de la semana 36ª puedes tener que ir en cualquier momento.

Se acentúan las contracciones y se vuelven más regulares, largas e intensas que las que has sentido anteriormente. Si duran unos 30 segundos y las sientes con una frecuencia de cada 5 minutos durante una hora, es el momento de acudir al hospital. Y, recuerda que romper aguas significa una salida inmediata a la maternidad, con o sin contracciones, ya que significa que el bebé ha dejado de estar protegido contra las infecciones.

Es el momento de decidir:

  • Si el padre va a acudir o no al parto
  • Buscar el pediatra
  • Comprar e instalar la sillita del coche para que el pequeño viaje seguro
  • La preparación de su habitación y de su ropita.

Os dejo este precioso vídeo que resume perfectamente esta última etapa de tu embarazo:

Parte de: http://www.mibebeyyo.com/, http://www.todopapas.com/,