¿Qué es el colecho?


foto cododo-mamá

Escribir una leyenda

Actualmente leemos y oímos hablar del colecho pero, ¿qué es exactamente?

El término co-lecho significa compartir la cama con los hijos.

dormir-con-hijos-2 El colecho o cama familiar es una práctica en la que bebés o niños pequeños duermen con uno o los dos progenitores. Aunque existe la creencia de que dormir con los bebés es malo (ya desde más allá incluso de la Edad Media, en muchos casos nacían más hijos de los que se podía alimentar. Entonces, ocurría que “por accidente”, empezaron a morir muchos lactantes “fortuitamente” aplastados por sus progenitores. La Iglesia tomó cartas en el asunto y prohibieron que los hijos durmieran con sus padres para evitar más infanticidios por este método), es cierto que esta práctica tiene multitud de ventajas.

Razones para practicar el colecho:

  • Las investigaciones han mostrado que el colecho promueve los vínculos, regula los patrones de sueño de la madre y su bebé, juega un papel importante al ayudar a la madre a ser más sensible a las necesidades de su bebé, y les da a ambos más oportunidad de un buen descanso.
  • Favorece la lactancia materna por la noche. Los lactantes que comparten lecho con sus madres maman con más frecuencia. La lactancia materna aporta protección inmunitaria extra, entre los 3 y los 6 meses cuando el sistema inmunológico del bebé está en su momento más sensible y el riesgo de muerte súbita es mayor. En países como en Japón, donde el colecho es la norma, el índice de muerte súbita del lactante es uno de los más bajos del mundo.
  • Aumenta los episodios de sueño REM (última fase del sueño en la que una relajación muscular casi total, y una actividad mental similar a la que tenemos cuando estamos despiertos. Por norma general, en esta fase es donde soñamos), lo que disminuye o corrige los episodios de apnea del sueño, peligrosos para el bebé. Breast feeding
  • Menor riesgo de muerte súbita. Aunque este tema está aún bajo investigación, se recomienda que las madres y padres fumadores no duerman con bebés de menos de tres meses por riegos de muerte súbita. Si el colecho aumenta los episodios de sueño REM (lo que disminuye o corrige los episodios de apnea del sueño, peligrosos para el bebé), este riesgo disminuye.
  • El bebé se duerme más fácilmente, incluso en los despertares nocturnos.
  • Sincroniza los ciclos de sueño de la madre y el bebé.
  • Se potencian los vínculos entre padres e hijos.
  • El colecho disminuye el riesgo de SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante). James McKenna, antropólogo de la Universidad de Pomona, ha estudiado el SMSL en diversas culturas concluyendo que el riesgo es hasta diez veces mayor en las culturas en las que los niños no comparten lecho con los padres:

“Estamos de acuerdo con los autores en que hay que tomar precauciones especiales para reducir el riesgo de accidentes catastróficos. Sin embargo, la necesidad de tales precauciones ya no es un argumento en contra del colecho en su totalidad y especialmente el compartir el lecho ya que los accidentes de niños estrangulados, asfixiados o muertos a causa del síndrome de muerte súbita suelen suceder en cunas donde los bebés duermen solos y cuyo sueño no está debidamente supervisado…”
” … Mientras que los peligros específicos estructurales de una cama adulta son importantes, el hecho de que existan no quiere decir
que no puedan ser eliminados ni tampoco que todas las instancias de compartir el lecho sean peligrosas “.

  • Las teorías partidarias afirman que el colecho favorece el desarrollo de la autoestima del infante, y posterior desarrollo de la autonomía personal.

El colecho puede ser una experiencia positiva para la  familia, que no tiene por qué ser peligroso siempre y cuando se tomen las siguientes medidas de seguridad:

  • Los padres fumadores o consumidores de drogas o alcohol, no deben dormir con sus hijos.
  • La ropa de cama debe ser de la misma medida del colchón.
  • El colchón debe ser de la misma medida de la estructura de la cama , especialmente la cabecera.Colecho 1
  • No deben permitirse almohadas o frazadas sueltas cerca de la cara del bebé.
  • No deben permitirse los espacios entre el borde de la  cama y la pared en la que se apoya ya que el bebé podría rodar y quedar atrapado.
  • El colchón debe ser siempre amplio, firme y liso.
  • Asegúrate de que el bebé no puede caerse de la cama o quedar atrapado entre la pared y el colchón.
  • Debes poner al bebé boca arriba.
  • No lo abrigues mucho (al compartir cama la temperatura sube).
  • La ropa de la cama no debe taparle la cabeza, asegúrate de que le llega justo a las axilas. Ten cuidado de que las mantas no sobrecalienten al niño: si al tocarle la nuca notas que suda o está acalorado, quítale ropa. No utilicéis almohadas ni tampoco edredones de plumas.
  • La temperatura ideal de la habitación debe rondar los 18 ºC.
  • Si un hermano mayor comparte también la cama, colócate entre el bebé y el niño.

Inconvenientes para el colecho:

  • Riesgos de asfixia. Se recomienda que padres bajo efectos de drogas o excesivamente obesos no compartan la cama, sobre todo con bebés. Además es recomendable no usar colchones blandos o de agua, almohadas o acolchados.
  • Algunos padres duermen peor cuando duermen con un bebé, sobre todo por los mecanismos de alarma.8431830139394-a1
  • Asociación estrecha de sueño y presencia de los padres, lo que puede dificultar conciliar el sueño del niño en siestas y a la hora de irse a dormir sin los padres.
  • La vida de pareja se resiente.
  • Algunas teorías contrarias al colecho afirman que los niños que lo practican más allá del año se muestran más dependientes de sus padres y tienen una personalidad menos madura. También pueden presentar problemas de socialización, añaden. No se han realizado a día de hoy estudios que lo verifiquen.

Actualmente existen medios para poder practicar el colecho sin riesgos, existen minicunas  y cunas que, colocadas al lado de la cama, permiten el contacto constante de los padres con el bebé.

 De: wikipedia, crianzanatural.com, “Colecho y Lactancia Materna” de M. Jesús Blázquez

Seguridad en el sueño del bebé


Si acostamos a nuestro bebé boca arriba, en una superficie firme, se reduce notablemente la posibilidad de asfixia. Las estadísticas indican que los recién nacidos que duermen boca abajo corren un riesgo de un 21% mayor de sufrir el Síndrome de Muerte Subíta del Lactante, que lo que lo hacen boca arriba como refleja la revista americana Pediatrics:

“Colocar al bebé exclusivamente de espaldas para dormir, amamantar si es posible y evitar la exposición al humo de cigarrillo. Es particularmente importante que los bebés pequeños no duerman con los padres en la cama o en el sofá, ya que ahora la evidencia muestra que estas prácticas son riesgos significativos de SMSL”.

Para esto ya existe en el mercado un colchón diseñado por pediatras S.E.D.A. Confort ®  (http://www.sedaconfort.com/) especialmente para bebés, en el que gracias a  su sistema antivuelco, se evita que pueda volverse involuntariamente. Igualmente sirve como  prevención y tratamiento de infecciónes en las vías respiratorias, cólicos del lactante, el reflujo, la plagiocefalia posicional (achatamiento de la parte de atrás de  la cabeza que puede ser de moderado a grave. Ello se debe a que el cráneo todavía blando de los bebés responde a la presión cuando permanecen por períodos prolongados en la misma posición).

Obviamente nadie debe fumar nunca en la habitación ni delante de los recién nacidos.

La temperatura ideal de la habitación debe estar entre los 18 y 20º (ni muy fría ni muy caliente).

La UE tiene una serie de normas de seguridad para los artículos que rodean a las bebés mientras duermen.

Con estas normas, colchones y protectores para cunas, sacos de dormir para bebés, edredones para niños y cunas deberán cumplir determinados requisitos de seguridad que deben reducir el riesgo de accidentes:

Las cunas colgantes, que a menudo son causa de accidentes por culpa de un diseño inadecuado, deberán demostrar su estabilidad e integridad estructural. Además, en las instrucciones de estos productos se deberá informar claramente de cualquier riesgo específico relacionado con el artículo y los requisitos de higiene.

Si hablamos de cunas de madera, estas deberán cumplir con las normas de homologación existentes para este tipo de productos:

  • La barandilla debe tener entre 70 y 80 cm. De altura para evitar caídas.
  • Los barrotes deben tener entre uno y otro una medida entre los 45 y 65 mm.según la normativa legal, esta medida evita que un bebé pueda meter la cabeza entre ellos y pueda quedársele enganchada.
  • Doble seguro de cierre de accionamiento simultáneo con dispositivo de bloqueo para asegurar la barandilla móvil “sube y baja de la cuna. (para que no la pueda abrir ningún niño ni desde dentro ni desde fuera.ados entre ellos. De esta manera evitarás que a tu bebé se le pueda quedar trabada la cabeza.
  • Los cantos deben ser redondeados y sin salientes en cunas y tronas para evitar cualquier accidente.
  • Los tornillos y piezas deben quedar bien ajustados para no ocasionar rasguños a nuestro bebé.
  • Las ruedas deben ir dos con freno y dos sin frenos para que ningún niños pueda moverla mientras el bebé esté en ella.
  • No debe tener ningún tipo de salientes en los que el niño o niña pueda engancharse si decide bajar de la cuna sin nuestro consentimiento.
  • Por razones evidentes, las pinturas y barnices deben ser NO tóxicos.

Hay cunas en el mercado con varias posiciones de somier para irlas adaptando conforme el bebe vaya creciendo. (http://www.micuna.com/2012/micuna/compromiso.php)

En cuanto a colchones:

  • Debe ser duro, para que no se hunda al acostar a nuestro bebé y que éste pueda ahogarse.
  • Deberá ajustarse al somier y no dejar huecos en los que el niño pueda asfixiarse o quedar aprisionado.

Las sábanas que cubren el colchón deben ir ajustadas y con elásticos en sus bordes, ya que si quedaran grandes, con el movimiento de nuestro bebé pordrían salirse y correría el riesgo de ahogarse entre ellas.

Los cordones, lazadas, partes pequeñas que se puedan desprender o puntas afiladas deberán eliminarse de todos los sacos de dormir, edredones y protectores de cuna para evitar casos de estrangulamiento, asfixia u otras lesiones.

Por normativa europea, los moisés deben tener freno en las cuatro ruedas.

Como consejo:

Debemos acostar a nuestro bebé lo más cerca posible de la parte de los pies de la cuna, así no le sobrará manta y sábana  de forma que puedan cubrir su cabecita y ahogarse.

Seguridad en el sueño del bebé:


Si acostamos a nuestro bebé boca arriba, en una superficie firme, se reduce notablemente la posibilidad de asfixia. Las estadísticas indican que los recién nacidos que duermen boca abajo corren un riesgo de un 21% mayor de sufrir el Síndrome de Muerte Subíta del Lactante, que lo que lo hacen boca arriba como refleja la revista americana Pediatrics:

“Colocar al bebé exclusivamente de espaldas para dormir, amamantar si es posible y evitar la exposición al humo de cigarrillo. Es particularmente importante que los bebés pequeños no duerman con los padres en la cama o en el sofá, ya que ahora la evidencia muestra que estas prácticas son riesgos significativos de SMSL”.

Para esto ya existe en el mercado un colchón diseñado por pediatras S.E.D.A. Confort ®  (http://www.sedaconfort.com/) especialmente para bebés, en el que gracias a  su sistema antivuelco, se evita que pueda volverse involuntariamente. Igualmente sirve como  prevención y tratamiento de infecciónes en las vías respiratorias, cólicos del lactante, el reflujo, la plagiocefalia posicional (achatamiento de la parte de atrás de  la cabeza que puede ser de moderado a grave. Ello se debe a que el cráneo todavía blando de los bebés responde a la presión cuando permanecen por períodos prolongados en la misma posición).

Obviamente nadie debe fumar nunca en la habitación ni delante de los recién nacidos.

La temperatura ideal de la habitación debe estar entre los 18 y 20º (ni muy fría ni muy caliente).

La UE tiene una serie de normas de seguridad para los artículos que rodean a las bebés mientras duermen.

Con estas normas, colchones y protectores para cunas, sacos de dormir para bebés, edredones para niños y cunas deberán cumplir determinados requisitos de seguridad que deben reducir el riesgo de accidentes:

Las cunas colgantes, que a menudo son causa de accidentes por culpa de un diseño inadecuado, deberán demostrar su estabilidad e integridad estructural. Además, en las instrucciones de estos productos se deberá informar claramente de cualquier riesgo específico relacionado con el artículo y los requisitos de higiene.

Si hablamos de cunas de madera, estas deberán cumplir con las normas de homologación existentes para este tipo de productos:

  • La barandilla debe tener entre 70 y 80 cm. De altura para evitar caídas.
  • Los barrotes deben tener entre uno y otro una medida entre los 45 y 65 mm.según la normativa legal, esta medida evita que un bebé pueda meter la cabeza entre ellos y pueda quedársele enganchada.
  • Doble seguro de cierre de accionamiento simultáneo con dispositivo de bloqueo para asegurar la barandilla móvil “sube y baja de la cuna. (para que no la pueda abrir ningún niño ni desde dentro ni desde fuera. ados entre ellos. De esta manera evitarás que a tu bebé se le pueda quedar trabada la cabeza.
  • Los cantos deben ser redondeados y sin salientes en cunas y tronas para evitar cualquier accidente.
  • Los tornillos y piezas deben quedar bien ajustados para no ocasionar rasguños a nuestro bebé.
  • Las ruedas deben ir dos con freno y dos sin frenos para que ningún niños pueda moverla mientras el bebé esté en ella.
  • No debe tener ningún tipo de salientes en los que el niño o niña pueda engancharse si decide bajar de la cuna sin nuestro consentimiento.
  • Por razones evidentes, las pinturas y barnices deben ser NO tóxicos.

Hay cunas en el mercado con varias posiciones de somier para irlas adaptando conforme el bebe vaya creciendo. (http://www.micuna.com/2012/micuna/compromiso.php)

En cuanto a colchones:

  • Debe ser duro, para que no se hunda al acostar a nuestro bebé y que éste pueda ahogarse.
  • Deberá ajustarse al somier y no dejar huecos en los que el niño pueda asfixiarse o quedar aprisionado.

Las sábanas que cubren el colchón deben ir ajustadas y con elásticos en sus bordes, ya que si quedaran grandes, con el movimiento de nuestro bebé pordrían salirse y correría el riesgo de ahogarse entre ellas.

Los cordones, lazadas, partes pequeñas que se puedan desprender o puntas afiladas deberán eliminarse de todos los sacos de dormir, edredones y protectores de cuna para evitar casos de estrangulamiento, asfixia u otras lesiones.

Por normativa europea, los moisés deben tener freno en las cuatro ruedas.

Como consejo: 

Debemos acostar a nuestro bebé lo más cerca posible de la parte de los pies de la cuna, así no le sobrará manta y sábana  de forma que puedan cubrir su cabecita y ahogarse.