Los pies en el embarazo


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Con el embarazo el cuerpo de la mujer cambia y los pies no son una excepción. Los pies tienen que soportar más peso del que están acostumbrados. Además, ciertas hormonas (relaxina y progesterona) hacen que nuestros ligamentos ganen elasticidad y las consecuencias no se hacen esperar. Por ello el cuidado de los pies durante se hace indispensable.

La hinchazón es una de las molestias más comunes y suele responder a un problema circulatorio, que además favorece la aparición de varices, o una mayor retención de líquidos. Además, en verano, por las altas temperaturas, las mujeres embarazadas también son más vulnerables a padecer molestias en los pies que se notan a la hora de caminar o de moverse.

Para el cuidado de tus pies es recomendable:

  1. Evitar comidas saladas o muy especiadas (producen retención de líquidos).
  2. Lavar los pies a diario y secarlos bien, sobre todo entre los dedos.
  3. Lleva siempre las uñas cortas, pero no tanto como para que se entierren, lo correcto es cortarlas en línea recta
  4. Exfoliar periódicamente su piel; usar, sin excesos, la piedra pómez y, finalmente, hidratar con cremas específicas para la zona, insistiendo en los talones.
  5. Hacer baños de contraste de agua fría y caliente al ducharnos o poner los pies en remojo con agua caliente y sal.
  6. Pasear por la arena de la playa alternando caminar por la arena seca y mojada, y, si es posible mojando los pies para activar la circulación y beneficiarse así de las sales del agua marina.
  7. Proteger las zonas de roce. En las farmacias venden productos adecuados para ello.
  8. Durante el embarazo, es muy importante controlar el peso  y evitar el sedentarismo. Recuerda que el ejercicio físico (la natación es muy recomendable) reporta numerosos beneficios durante el embarazo.
  9. Evitar permanecer durante mucho tiempo de pie, ya que ello puede dificultar la circulación sanguínea. Si permaneces sentada mucho tiempo, conviene dar un pequeño paseo al menos cada dos horas.
  10. Cuando permanezcas sentada es conveniente poner las piernas ligeramente en alto y apoyar los pies en una almohada.
  11. Evitar las exposiciones prolongadas al sol o permanecer en lugares donde la temperatura sea muy alta.
  12. Andar descalza por la casa de  vez en cuando (si el clima lo permite) así se ejercitan los músculos de los pies y se estimula la circulación.
  13. Al terminar el día, antes de acostarte, es bueno darse un masaje en los pies y realizar baños con chorros fríos. Puedes sumergir los pies en una tina con agua, o bien darte un masaje con alguna crema especial para los pies después del baño (puedes conseguir un aparato de masajes para pies que incluso se utiliza el agua para darlos).

Los podólogos recomiendan también:

  • Utilizar siempre el calzado adecuado y cuando decimos calzado adecuado nos referimos a calzado que no comprima el pie y abierto, cuando la época del año lo permita, para que los pies estén bien ventilados o si el calzado tiene que ser cerrado, hay que evitar que sea de material sintético, ya que aumenta la sudoración y es menos flexible. Para el verano, si se usan sandalias procurar que sean modelos que sujeten el talón, sin apretar el tobillo. En cuanto a las chancletas, solo para playa o piscina pero no deben llevarse en el día a día porque son de plástico y el pie suda más.
  • No usar tacón alto ya que no solamente resultan incómodos, sino que obligan a caminar de una manera forzada, es decir, con la panza  hacia fuera y esto posiblemente te ocasione dolor de espalda.
  • El calzado completamente plano no es recomendable puesto que no favorece el equilibrio, la mejor opción son los zapatos de un tacón bajo, además es conveniente elegirlos de un material que permita que la piel respire.
  • No uses zapatos con cordones, cintas o hebillas puesto que hay etapas del embarazo que no resultará tan fácil agacharse para atarlos o bien abrochar la hebilla.
  • Lo más recomendable es no llevar más de dos días seguidos el mismo zapato, para permitir que cada par se seque y respire y que además los pies descansen de la horma del zapato.
  • Si debes usar calcetines, lo recomendable es que sean de algodón, las prendas de algodón dejan que la piel respire, verifica que no te queden muy ajustados. Las calcetas hasta el tobillo son ideales porque garantizan que las venas de las piernas no queden comprimidas.

Parte de: http://www.ellahoy.es/, http://www.nosotros2.com/

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Depilación en el embarazo


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Durante el periodo de embarazo la mujer sufre importantes cambios hormonales, como el aumento del nivel de progesterona, hormona femenina que promueve la gestación. En algunas ocasiones, este subidón de hormonas puede provocar hirsutismo, es decir, abundante crecimiento del vello en zonas donde antes no tenía, vello que tras el embarazo desaparecerá solo. Así mismo, la piel está mucho más sensible, se irrita con mayor facilidad, pueden producirse problemas de circulación sanguínea que, en estos meses, suele ser más lenta, también hay que tener en cuenta que las ceras y cremas depilatorias pueden provocar reacciones alérgicas durante su utilización debido a estos cambios hormonales.

Debes saber que no todos los métodos de depilación son adecuados para estos meses:

Con cuchilla de afeitar: No tiene ningún tipo de contraindicación durante el embarazo.

Con crema depilatoria: Se puede utilizar sin problemas durante el embarazo, pues los componentes químicos de estas cremas no son absorbidos por el organismo y, por lo tanto, no presentan ningún riesgo para el bebé.

Con depilación eléctrica: Su uso está aconsejado durante el embarazo, siempre y cuando se tenga un cuidado especial en las zonas sensibles, como las axilas o las ingles.

Con cera fría: Es el mejor método para quienes sufren problemas de circulación. Durante el embarazo es mejor utilizar este tipo de cera y, preferiblemente, en un centro de estética, sobre todo en los últimos meses de embarazo, y la barriga dificulta el acceso a ciertas zonas.

Con cera caliente: Es prescindir de este método durante el embarazo, ya que el calor intenso favorece la rotura de los capilares y aumenta el riesgo de varices.

Con depilación laser: Si bien ningún estudio ha demostrado que la depilación láser no deba realizarse en las mujeres gestantes, se desaconseja, ya que no es bueno que las futuras mamás se expongan a cualquier tipo de luz durante el embarazo, puesto que, como se viene diciendo, se podría producir un rechazo corporal debido al cambio hormonal que puede producir reacciones cutáneas. Así que, aunque no haya nada que impida realizarse tratamientos de depilación láser durante el embarazo, se recomienda la suspensión del tratamiento hasta que el bebé haya nacido para estar del todo seguros.

Hay que tener en cuenta que es totalmente falso que interrumpir la depilación láser durante el embarazo arruine su tratamiento. Después de dar a luz se puede seguir con la depilación láser sin tener problemas y los progresos realizados en cuanto a la depilación seguirán activos.

Asimismo, durante la lactancia también hay alguna restricción. Si la madre está dando el pecho a su hijo, y desea hacerse el tratamiento de depilación láser, lo podrá realizar sin problema alguno en cualquier zona del cuerpo, con la excepción de la zona del pecho, areola y/o axilas.

Parte de: http://depilacionestetica.com/, http://www.mibebeyyo.com/, http://www.pelostop.es/