¿Qué colchón de cuna compro?


Nuestro bebé pasará unas 16 horas de media sobre su colchón de cuna en el transcurso de su primer año de vida, algo necesario para su correcto desarrollo. En el colchón, por lo tanto terminará de formarse, por lo que debe ser el soporte adecuado para que ese proceso sea perfecto.

     Los bebés nacen con la columna vertebral en forma de “C” a causa de la estrechez del útero, a lo largo de los meses,  irán reforzando su zona lumbar, su musculatura, sus ligamentos, etc. Entre el décimo y el decimocuarto mes, la columna vertebral consigue su forma final de “doble S”.

     La postura de “ranita” o las piernas en forma de “croissant” que es inherente a los bebés cuando están tumbados horizontalmente, no favorece la correcta posición, ni de la cadera, ni de la columna. Esta posición no solo afecta a su cadera y columna, sino que, al mismo tiempo, cierra su esfínter anal imposibilitando la expulsión de gases y por consiguiente, los lloros por exceso de gases o cólicos del lactante.

Los bebés tampoco están adaptados para dormir horizontalmente, por lo que en ciertas ocasiones, somos los precursores de que aparezcan patologías leves que se resolverían sin ningún problema al modificar la posición en su sueño.

En el 80% de las consultas que se hacen al pediatra por un problema de reflujo, podríamos evitarlas si nuestro bebé quedase semi incorporado en la cuna. El 80 % de los casos con este problema, son casos leves que se resolverían y no causarían a preocupación a los padres por este problema . El resto de casos graves, será el pediatra o gastroenterólogo quien decida el tratamiento. Pero aun siendo un caso grave y siguiendo el tratamiento de nuestro especialista, pediatra o gastroenterólogo , nos recomendará incorporar al bebé para aliviar la sintomatología de el reflujo.

En referencia a los pulmones, en los problemas como bronquiolitis, asma o cualquier otro problema respiratorio, el especialista nos recomendará incorporar al bebé para que pueda respirar mejor.

    En consecuencia, una correcta postura a la hora de dormir del bebé, favorecerá su desarrollo físico y nos evitará en muchos casos preocupaciones y noches sin poder dormir.

     ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir?

  • Los mejores colchones para cunas son los que hacen que el cuerpo del bebé descanse plácidamente sin ejercer puntos de presión como podría ocurrir con los muelles, y que no sea demasiado blando para que pueda moverse y no se hunda en él.
  • Es importante elegir bien el material del colchón, que resulte higiénico, transpirable, que favorezca la temperatura del cuerpo y sea cómodo.
  • Debemos considerar que el peso del bebé determina que el material nos de un buen resultado.
  • También hay que tener en cuenta que sea antialérgico, ya que los años de uso de un colchón aumentan la acumulación de polvo, restos de saliva, orina y leche, y favorece el cultivo de bacterias potencialmente peligrosas.
  • Lo ideal es que entre el colchón y la cuna no quepa más de un dedo aproximadamente para poder cambiar las sábanas con facilidad pero sin peligro para el niño.

Tipos de colchones:

Colchones de gomaespuma: Fabricados de poliéster o de poliéter, pesan menos que los colchones de muelles y son más económicos. Están disponibles en diversos grosores, aunque mayor o menor grosor no es indicativo de mayor calidad, lo más importante es su densidad: los mejores colchones de gomaespuma son muy densos.

Colchones de muelles: Los fabricantes de este tipo de colchones equiparan la cantidad de muelles con la firmeza en general. Factores como la cantidad de vueltas de cada resorte y el temple del alambre también contribuyen a la firmeza. Es una buena idea buscar colchones con un mínimo de 150 muelles.

Colchón de látex: Hay muchos tipos de látex, pero si este es de calidad, ofrece al bebé una buena firmeza pero en contrapartida desprende un exceso de calor al cuerpo del bebé haciendo que pueda llegar a sudar. Este tipo de colchones debe además ser ventilado frecuentemente ya que absorbe la humedad desprendida por el cuerpo llegando a proliferar hongos y bacterias. Además hay que añadir que hay bebés que tienen (como algunos adultos) alergia al látex.

Colchones de viscolástica: Disminuye la presión y distribuye el peso uniformemente por toda la superficie ofreciendo un buen apoyo. Dan demasiado calor aumentando la sudoración.

Colchones con compuestos de fibra de coco: Estos colchones pueden combinarse con muelles, viscoelástica, látex.. La principal ventaja es que aportan una protección extra al absorber la humedad y tener una buena transpiración y evitan la proliferación de hongos, bacterias y ácaros. El inconveniente es que no ofrece un buen apoyo, ya que no recupera al 100% su forma y que, con su uso, van generando algo de polvo.

Sistema de descanso S.E.D.A. CONFORT: Su estructura y disposición de las fibras hace que el aire pase libremente evitando que el cuerpo que está en contacto coja calor. Podríamos decir que mantiene el cuerpo a una temperatura óptima gracias a la cámara de aire que produce la estructura de doble frontura. El tejido GES 3D del que está compuesto tiene, en su parte posterior, una pelicula de PU (antialérgico, antibacterias, antiácaros) transpirable e impermeable, lo que protegerá el colchón de cualquier pequeño accidente. Incorpora una cuña, semi rulo, sujetadores laterales para que, al incorporar al bebé, se haga de una forma segura evitando que se escurra o se deslice lateralmente de la posición recomendada.

Como he dicho antes, en la mayoría de las ocasiones, y sobre todo cuando existe una patología,  los pediatras recomiendan incorporar al bebé un poco tanto en casa como en el hospital, la mayoría de las veces utilizamos toallas para elevar el colchón, colocándolas también a los lados y a los pies.

En resumen, según las recomendaciones de los pediatras, incorporar al bebé le ayuda, en la mayoría de las ocasiones porque:

  • Favorece la respiración.
  • Puede evitar regurgitaciones por exceso de leche,. En caso de reflujo está indicado para elevar en 15º y que la cabeza quede por encima del esófago.
  • Favorece una correcta posición de la cadera,
  • Ayuda a no provocar otitis, ya que la inclinación no favorece que el moco en procesos catarrales se desplace hacía el oído pudiéndolo infectar.
  • Reduce el peso de la cabeza del bebé sobre el hueso occipital en más de un 50%.

Los nuevos sistemas de descanso en un  futuro inmediato tendrán que adaptarse a las peculiaridades de los bebés y no al contrario,  que los bebés se tengan que adaptar a dormir horizontalmente sin ser esta una postura natural para ellos.

Actualmente la firma Micuna, incorpora al mercado un nuevo colchón fabricado, al igual que el S.E.D.A. CONFORT, en espuma HR (hight resilence) que tiene como propiedades fundamentales:

  • Ser respetuosa con el medio ambiente.
  • Fabricada con productos no nocivos para los seres vivos.
  • Ser auto extinguible al fuego.

Este colchón aparece para complementar el SISTEMA RELAX que incorporan las cunas de Micuna con objeto de aportar mayor seguridad y confort al bebé. Dicho sistema aporta a la cuna 2 posiciones de elevación del somier por el cabezal de la cuna: 7º  y 10º.

sistema relax micuna

Existen opciones alternativas a los protectores acolchados o “chichoneras”, hay firmas que cuentan con packs de protectores de barrotes de cuna que dejan correr el aire importante para prevenir la muerte súbita del lactante.

Protector de barrotes

Consejos de expertos (colchoneros) sobre el envasado de colchones:

  • “Comprar un colchón enrollado o envasado al vacío, implica comprar un producto poco transpirable, de dudosa adaptación (dada su alta densidad), además que se expondrá más a la inhalación de los diferentes disolventes con los que está fabricado.”
  • “Existen colchones en el mercado que se venden envasados al vacío, en este sentido hemos de tener en cuenta que un producto con más de tres meses envasado al vacío puede resultar dañado una vez abierto. Por eso debemos mirar la fecha de envasado del producto en la tienda.”
  • Uno de los riesgos de comprar productos envasados al vacío, en este caso un colchón, es que, al tener que esperar a que recupere su forma para poder usarlo, (proceso que puede variar entre unas horas y varios días), usted no puede comprobar el estado de la mercancía en el momento de la recepción y podrían surgir inconvenientes.

¿Cómo comprar una cuna?


amelia aran

Los niños y niñas  pueden dormir en una cuna hasta los dos años y medio aproximadamente  por lo que es importante que reúna básicamente tres características:

  • que sea cómoda
  • que sea segura
  • que sea fácil de usar.

La comodidad y facilidad en el uso son dos requisitos  imprescindibles en un elemento que va a ser utilizado diariamente varias veces al día durante tanto tiempo. Esto implica que las barandillas se suban y bajen fácilmente así como que el somier se pueda subir y bajar según la edad del bebé.

Si la cuna tiene varias posiciones es más útil ya que no debes agacharte tanto cuando es muy pequeño, pero puede bajarse la base para que no salga de la cuna cuando es mayor.

La seguridad tiene un doble objetivo: prevenir accidentes y lograr que el bebé se sienta seguro, pues no hay que olvidar que hasta su nacimiento, durante su sueño, se ha sentido arropado y protegido en el seno materno.

Algunas cunas tienen barras en el todo el perímetro, mientras que otras tienen paredes ciegas. Ambas con seguras, siempre que los espacios entre las barras no sean mayores a 6,5 centímetros, o sea que estén entre 4,5 y 6,5 centímetros.

Toda cuna que entre en nuestra casa debe llevar la etiqueta UE (hay que comprobarlo si nos ofrecen una de segunda mano).

No ha de llevar elementos que el bebé pueda arrancar o clavarse.

La seguridad es extensiva a los adornos. De nada sirve examinar con lupa la seguridad de la cuna si luego colocamos en ella una pegatina que pueda desprenderse o que no cumpla la norma de la UE en pinturas o tóxicos.

La longitud y anchura debe permitir que el bebé pueda tocar las paredes y sentirse arropado (pero no encarcelado):

La altura de los laterales tiene que ser de, al menos 60 centímetros, calculada desde cualquier lugar que sea susceptible de ser utilizado por el bebé para ponerse de pie.

Si dispone de una barandilla móvil, esta debe incorporar un doble seguro de cierre con dispositivo de bloqueo. Si lleva barrotes, estos deben tener los bordes romos, lo más lisos posibles y guardar entre sí una distancia que impida que la cabeza pueda encajarse. Conviene cubrirlos con un protector acolchado.

Debe estar fabricada con materiales atóxicos esto es aplicable a cualquier mobiliario que rodee al bebé.

El somier tiene que ser rígido e indeformable.

En el mercado existen cunas que cumplen estos requisitos y estéticamente son muy bonitas.

coordinado valeria arena