¿Qué es el ácido fólico?


El ácido fólico, a veces llamado “folato”, es una vitamina del grupo B (B9) que se encuentra en los vegetales de hojas verdes, como la col, la espinaca, el berro, espárragos, lechugas, acelgas, escarolas, el jugo de naranja y los granos enriquecidos. Los estudios que se han hecho en forma repetida muestran que las mujeres que toman 400 microgramos (0,4 miligramos) diarios antes y durante los primeros meses de la gestación reducen el riesgo del bebé de nacer con defectos serios en el tubo neural (la parte de donde luego se forma la columna vertebral, los nervios, etcétera), como por ejemplo la espina bífida o la anencefalia. De acuerdo con estudios realizados, al tomar ácido fólico estos defectos se reducen hasta en un 70 por ciento.

Durante el embarazo se necesita mayor cantidad de la que podemos ingerir a través de la dieta (la dosis recomendada aumenta de 600 a 800 mcg, o de 0,6 a 0,8 mg, dependiendo de las necesidades de cada mujer). Si en tu familia ha habido casos de bebés con defectos en el tubo neural, probablemente debes tomar 4.000 mcg (4 mg) de ácido fólico al día. Sin embargo, habla con tu ginecólogo acerca de la cantidad que necesitas antes y después de concebir.

Tabla para controlar el peso y talla del bebé.


Nombre: Fecha de nacimiento:
1ª semana 2ª semana 3ª semana 4ª semana 5ª semana 6ª semana 7ª semana 8ª semana
Peso
Talla (cm.)
9ª semana 10ª semana 11ª semana 12ª semana 13ª semana 14ª semana 15ª semana 16ª semana
Peso
Talla (cm.)
3º mes 4º mes 5º mes 6º mes 7º mes 8º mes 9º mes 10º mes
Peso
Talla (cm.)
11º mes 12º mes 13º mes 14º mes 15º mes 16º mes 17º mes 18º mes
Peso
Talla (cm.)

Tabaco y embarazo


Durante el EMBARAZO y el PARTO, el consumo de tabaco por parte de la futura madre, se ha asociado con diversas patologías de muy variada índole, todas ellas derivadas del paso de diferentes componentes del tabaco a través de la barrera placentaria, pudiendo producir en consecuencia alteraciones múltiples.

La madre que fuma durante el embarazo expone a su futuro hijo a los mayores riesgos, como no nacer (en el lenguaje médico se diría a un aborto espontáneo). Si logra sortear esta contingencia podrá nacer prematuro o de bajo peso. Tras el nacimiento tiene más riesgo de fallecer mientras duerme (Síndrome de Muerte Súbita, Muerte en Cuna o Muerte Blanca), riesgo que se quintuplica si la madre fumó y fuma más de 20 cigarrillos por día. Esto sucede porque los bebes cuyas madres son fumadoras tienen menos despertares durante el sueño ante el aumento del anhídrido carbónico o disminución del oxígeno sanguíneo, (situación que puede suceder si el bebe cursa algún catarro de vías aéreas superiores o simplemente obstruye su nariz y boca contra el colchón mientras duerme boca abajo). También se comprobó que los hijos de madres fumadoras necesitan un umbral de sonido más alto para despertarse que los hijos de madres no fumadoras.

El hábito de fumar durante el embarazo reduce el peso, la talla, los perímetros cefálico y torácico y el pliegue tricipital del recién nacido permitiendo a Nieburg definir el Síndrome de Tabaquismo Fetal.

Durante la última década surgieron evidencias que los hijos de madres fumadoras podrían tener riesgo de retraso madurativo y problemas de comportamiento. Pero lo dramático de esta situación, absolutamente evitable, es que recientes publicaciones científicas nos informan que el retraso mental idiopático (esto es inteligencia por debajo del promedio (CI 70 o inferior)),  de los niños cuyas madres son fumadoras estaría directamente vinculado al tabaquismo materno en un tercio de los casos.

También se ha demostrado que las madres que fuman durante el embarazo tienen bebes con incremento de la presión arterial.

Los investigadores estiman que si las madres dejaran de fumar, la incidencia global de la mortalidad infantil disminuiría un 10% y la incidencia de muerte súbita del lactante descendería en un 27%.

Creemos que los datos que se exponen son lo suficientemente convincentes para que los padres tomen real conciencia de lo dañino que es el tabaco para la salud de los hijos y que le hagan caso a lo que dice el bebe:

ESTA PROHIBIDO FUMAR

¿Cómo dejarlo?

Elige un día para dejar de fumar (día D) y ve mentalizándote para ese día. Para ello:

  • Comunica tu decisión a la familia, amigos y pareja, busca ayuda en ellos, que no fume nadie delante de ti.
  • Haz una lista con tus verdaderos motivos para dejar de fumar, piensa en tu salud y en la de tu bebe.
  • Identifica las situaciones que más asocias a fumar y luego busca alternativas. Si ya lo has intentado antes, identifica lo que te fue más útil y los motivos que te llevaron a recaer, para así poder evitar los mismos errores.
  • No fumes en cuanto te apetezca, deriva el deseo de algunos cigarrillos hasta dentro de unos momentos y elige lugares o situaciones en los que sueles fumar y no lo hagas más (en el coche, en la habitación, después de comer, etc.).
  • Haz ejercicio como caminar o nadar, te ayudará a controlar los síntomas de abstinencia.
  • Aprende a relajarte y piensa en el beneficio que le ofreces a tu bebé: la mayor parte de técnicas de relajación consisten en respirar lenta y profundamente.
  • Aunque para dejar de fumar es necesaria siempre tu voluntad, mentalízate que puedes hacerlo.

Después del día D:

  • No pienses «no fumaré en toda la vida», concéntrate en el día presente «hoy no fumaré».
  • Si te aparece un deseo muy fuerte de fumar, tienes que saber que cede en pocos minutos y que con el tiempo será cada vez menos intenso y frecuente. Piensa en otra cosa y recuerda los motivos por los que quieres dejar de fumar.
  • Si tienes insomnio: evita el café y las bebidas con cafeína.
  • Si te encuentras más cansada: aumenta las horas de descanso y de sueño. Dejar de fumar y mantener el peso es posible: intenta comer más frutas, beber más agua y zumos, y hacer más ejercicio.

Y recuerda que es esencial la abstinencia total (no fumar nada), por ello, no cedas nunca, ni siquiera por un solo cigarrillo, ni por una sola calada, ése es el origen de la recaída. Evita las falsas seguridades: «por uno no pasa nada». Tu hijo te lo agradecerá.

(De: http://elblogdetumatrona.blogspot.com/)

El primer trimestre de embarazo


 

Nuestro bebé no volverá a crecer tanto como durante los nueve meses de embarazo.


Durante el primer trimestre se desarrollan sus órganos.

En el primer mes, el bebé es un embrión en forma de renacuajo, más pequeño que un guisante. Sus órganos comienzan a desarrollarse, también la placenta y la bolsa amniótica (la bolsa o saco amniótico es la cubierta de dos membranas que cubre al embrión y que se forma entre el octavo y noveno día de la fecundación. La membrana interna llamada amnios contiene el líquido amniótico y el feto en su interior. La membrana exterior, llamado corión, contiene el amnios y es parte de la placenta). El embrión cuenta con un primitivo corazón que ya late y ha comenzado a formarse su tubo neural que después se convertirá en su cerebro y su médula espinal. Mide 9 Mm. y pesa 0,5 grs.

La pared uterina de la madre aumenta su espesor y vascularización. La placenta y cordón comienzan a formarse. Se segrega gonadotrofina corionica, la cual es detectada en la orina confirmando el embarazo. El útero tiene el tamaño de una pelota de ping-pong.

Durante el segundo mes se perfila su cara. Se forman sus ojos y tiene párpados.
 Crecen sus brazos y piernas. Sus huesos largos, sus órganos internos y su cerebro van desarrollándose. El embrión flota en su saco lleno de líquido amniótico (que es un fluido líquido que rodea y amortigua al embrión y luego al feto en desarrollo en el interior del saco amniótico). Mide 4 cm. y pesa 5 grs.

En cuanto a la madre, el cordón umbilical tiene su forma definitiva. El líquido amniótico protege al feto, manteniendo constante la temperatura y facilitando sus movimientos. El útero tiene el tamaño de una pelota de tenis.

En el tercer mes el embrión pasa a ser feto, ya aparece el reflejo de succión. Ya podemos ver su cara con forma humana y aparecen las uñas de las manos y los pies.

La estructura de su cerebro será similar al que tendrá al momento de nacer, se podrán oír los latidos de su corazón que tendrá entre 120  a 160 latidos por minuto.

En su boca aparecerán unos veinte botoncitos que en el futuro serán los dientes de leche y se desarrollarán las cuerdas vocales.

El cordón umbilical inicia la tarea de llevar nutrientes y  transportar desechos. Y los
intestinos se han  formado cerca  de este, porque todavía no caben dentro del feto.

También, su sistema nervioso inicia su funcionamiento; los huesos comienzan a osificarse; y el hígado y los riñones están desarrollándose. Los riñones producen orina y comienza a hacer pipí en el líquido amniótico.

Sus genitales externos comienzan a diferenciarse, aunque todavía no se podrá determinar si  será  una niña o un niño.

Ya mide 10cm.y pesa 20 grs.

Con respecto a la madre, el útero tiene le tamaño de un pomelo. La embarazada podrá sentir mareos y vómitos, cansancio, molestias en la pelvis, necesidad de orinar mas frecuentemente. Notará un aumento de tamaño en sus pechos acompañado de cambio de color en la areola. Su atención se centrara en los cambios físicos. Es frecuente que tenga cambios bruscos de humor y sentimientos contradictorios acerca de la maternidad.

Parte de: http://conociendo-mi-embarazo.blogspot.com

El segundo trimestre de embarazo


2T

Al principio del segundo trimestre nuestro bebé mide entre 15 y 20 cm, pesa unos 250 gramos y, a partir de este momento, ya puede oír, ver, experimentar emociones y participar activamente, compartiendo continuamente contigo los cambios de humor y las sensaciones. Mueve armoniosamente el diafragma, abre voluntariamente la boca (mientras que hasta ahora la abría para aprender a tragar), su intestino se llena de meconio. Sus dedos tienen uñas y huellas dactilares. A veces tiene hipo, respira (lleva hasta las vías respiratorias el líquido amniótico y lo expulsa inmediatamente) y empieza a recibir importantes sustancias que le protegerán de las infecciones durante sus primeros días de vida. Y … a partir de la semana 26 del embarazo el bebé comenzará a chuparse el dedo ocasionalmente. La mano que utilice para chuparse el dedo será seguramente su mano diestra, por lo que ya se puede determinar si su mano diestra será la derecha o la izquierda. Esto se puede apreciar en algunas imágenes de ultrasonido tomadas durante el embarazo.

De aquí en adelante, crecerá a razón de un centímetro por semana. El líquido amniótico2º T aumenta. Tiene pelo, pestañas y cejas. Se chupa el dedo. Duerme de 18 a 20 horas al día.Cuando está despierto se mueve mucho.

En la madre han desaparecido las nauseas y los vómitos, puede sentir los movimientos del feto. A veces siente pequeñas molestias como ardor de estómago o congestión nasal. Puede engordar de 250 a 500 grs. a la semana.

Aumenta el interés por el bebé, soñando con el día y noche. Los cambios físicos motivan sentimientos contradictorios. Sientes que el tiempo pasa rápidamente.

La acción relajante que las hormonas del embarazo ejercen sobre las paredes de las venas y a la congestión de las mismas producida por el peso que ejerce el útero, esto favorecerá la aparición de varices.

Es el momento de hacerse una ecografía morfológica que es la más importante del embarazo y, sirve sobre todo para comprobar si el feto está creciendo bien y si nacerá sano.

Si la posición del feto lo permite,  existe muchas posibilidades de confirmar el sexo del bebé.

Recomendación:

Te conviene dejar descansar las piernas a intervalos regulares, utilizar medias de compresión graduada adecuadas a tu estado y no usar ropa demasiado ajustada, así como llevar un calzado cómodo, de no más de cuatro o cinco centímetros de tacón.
–    A partir de ahora, tu barriga empezará a ganar mucho más volumen, por lo que ha llegado el momento de aplicarte cremas hidratantes específicas, para evitar las estrías.
–    Es importante que cuides tu higiene íntima, ya que, en estas semanas, las pérdidas de flujo pueden ser más abundantes de lo habitual.

Parte de: http://conociendo-mi-embarazo.blogspot.com

Tabaco y embarazo


Durante el EMBARAZO y el PARTO, el consumo de tabaco por parte de la futura madre, se ha asociado con diversas patologías de muy variada índole, todas ellas derivadas del paso de diferentes componentes del tabaco a través de la barrera placentaria, pudiendo producir en consecuencia alteraciones múltiples.

La madre que fuma durante el embarazo expone a su futuro hijo a los mayores riesgos, como no nacer (en el lenguaje médico se diría a un aborto espontáneo). Si logra sortear esta contingencia podrá nacer prematuro o de bajo peso. Tras el nacimiento tiene más riesgo de fallecer mientras duerme (Síndrome de Muerte Súbita, Muerte en Cuna o Muerte Blanca), riesgo que se quintuplica si la madre fumó y fuma más de 20 cigarrillos por día. Esto sucede porque los bebes cuyas madres son fumadoras tienen menos despertares durante el sueño ante el aumento del anhídrido carbónico o disminución del oxígeno sanguíneo, (situación que puede suceder si el bebe cursa algún catarro de vías aéreas superiores o simplemente obstruye su nariz y boca contra el colchón mientras duerme boca abajo). También se comprobó que los hijos de madres fumadoras necesitan un umbral de sonido más alto para despertarse que los hijos de madres no fumadoras.

El hábito de fumar durante el embarazo reduce el peso, la talla, los perímetros cefálico y torácico y el pliegue tricipital del recién nacido permitiendo a Nieburg definir el Síndrome de Tabaquismo Fetal.

Durante la última década surgieron evidencias que los hijos de madres fumadoras podrían tener riesgo de retraso madurativo y problemas de comportamiento. Pero lo dramático de esta situación, absolutamente evitable, es que recientes publicaciones científicas nos informan que el retraso mental idiopático (esto es inteligencia por debajo del promedio (CI 70 o inferior)),  de los niños cuyas madres son fumadoras estaría directamente vinculado al tabaquismo materno en un tercio de los casos.

También se ha demostrado que las madres que fuman durante el embarazo tienen bebes con incremento de la presión arterial.

Los investigadores estiman que si las madres dejaran de fumar, la incidencia global de la mortalidad infantil disminuiría un 10% y la incidencia de muerte súbita del lactante descendería en un 27%.

Creemos que los datos que se exponen son lo suficientemente convincentes para que los padres tomen real conciencia de lo dañino que es el tabaco para la salud de los hijos y que le hagan caso a lo que dice el bebe:

ESTA PROHIBIDO FUMAR

¿Cómo dejarlo?

Elige un día para dejar de fumar (día D) y ve mentalizándote para ese día. Para ello:

  • Comunica tu decisión a la familia, amigos y pareja, busca ayuda en ellos, que no fume nadie delante de ti.
  • Haz una lista con tus verdaderos motivos para dejar de fumar, piensa en tu salud y en la de tu bebe.
  • Identifica las situaciones que más asocias a fumar y luego busca alternativas. Si ya lo has intentado antes, identifica lo que te fue más útil y los motivos que te llevaron a recaer, para así poder evitar los mismos errores.
  • No fumes en cuanto te apetezca, deriva el deseo de algunos cigarrillos hasta dentro de unos momentos y elige lugares o situaciones en los que sueles fumar y no lo hagas más (en el coche, en la habitación, después de comer, etc.).
  • Haz ejercicio como caminar o nadar, te ayudará a controlar los síntomas de abstinencia.
  • Aprende a relajarte y piensa en el beneficio que ofreces a tu bebe: la mayor parte de técnicas de relajación consisten en respirar lenta y profundamente.
  • Aunque para dejar de fumar es necesaria siempre tu voluntad, mentalízate que puedes hacerlo.

Después del día D:

  • No pienses «no fumaré en toda la vida», concéntrate en el día presente «hoy no fumaré».
  • Si te aparece un deseo muy fuerte de fumar, tienes que saber que cede en pocos minutos y que con el tiempo será cada vez menos intenso y frecuente. Piensa en otra cosa y recuerda los motivos por los que quieres dejar de fumar.
  • Si tienes insomnio: evita el café y las bebidas con cafeína.
  • Si te encuentras más cansada: aumenta las horas de descanso y de sueño. Dejar de fumar y mantener el peso es posible: intenta comer más frutas, beber más agua y zumos, y hacer más ejercicio.

Y recuerda que es esencial la abstinencia total (no fumar nada), por ello, no cedas nunca, ni siquiera por un solo cigarrillo, ni por una sola calada, ése es el origen de la recaída. Evita las falsas seguridades: «por uno no pasa nada». Tu hijo te lo agradecerá.

(De: http://elblogdetumatrona.blogspot.com/)