¿Qué es la anestesia epidural?


La anestesia epidural o anestesia peridural es la introducción de anestésico local en el espacio epidural, bloqueando así, las terminaciones nerviosas en su salida de la médula. Sirve para aliviar el dolor durante las contracciones. Su aplicación y control la realiza un anestesista, previa firma del documento de consentimiento informado.

La punción se realiza entre dos vértebras lumbares, normalmente entre la segunda y la tercera o entre la tercera y la cuarta.

Como todo, tiene efectos secundarios:

  • Fuertes dolores de cabeza. Se producen porque la aguja pasa del espacio epidural al intradural, y se pierde un poco de líquido cefalorraquídeo. Suelen comenzar horas después del parto, y pueden durar hasta una semana. En estos casos, es recomendable beber mucha agua y permanecer tumbada todo el tiempo posible, mientras duren los dolores de cabeza.
  • Se pueden producir picores e infecciones en la zona de la punción. Es muy difícil que se produzca una infección, ya que antes de introducir la aguja se desinfecta cuidadosamente la zona.
  • Dolores en la zona del pinchazo, debido a que la aguja atraviesa varias capas de músculo.
  • Dolores de espalda y, a veces de piernas. Si la persona tiene problemas de coagulación, el pinchazo puede producir un hematoma que comprima la médula, aunque se trata de una complicación que se da excepcionalmente. Este problema se puede detectar en los análisis de rutina que se realizan a lo largo del embarazo.

Pero no en todos casos puede administrarse:

  • Es necesario que la analítica del tercer trimestre esté correcta.
  • No tener patología en la espalda.
  • No presentar fiebre alta en el parto.
  • No padecer una insuficiencia cardiaca (tendrá que valorarlo el especialista).
  • No sufrir alguna alteración cerebral que contraindique la técnica (como algunos tumores).
  • No ser alérgica a la medicación.
  • No ser capaz de colaborar (por eso es muy importante el saber controlarse y aprender a respirar)
  • La existencia de tatuajes en la zona de punción.
  • No siempre el anestesista está disponible.
  • Puede no haya tiempo material para su realización.
Sus defensores aducen que no interfiere para nada en la conciencia y la lucidez mental de la mamá, aliviando el dolor por completo; sus detractores advierten sobre los riesgos del parto manipulado médicamente.
Para tomar una decisión adecuada debemos saber los pros y los contras y valorarlos:

Ventajas de la anestesia epidural

  • Alivia por completo el dolor sin bloquear ninguna de tus facultades mentales.
  • Evita la necesidad de aplicar otro anestésico en caso de requerirse el uso de fórceps, extracción con vacío o episotomía.
  • Al reducir la presión sanguínea, resulta ideal para las mujeres con toxemia o presión elevada.
  • Permite tu participación activa en caso de cesárea.
  • Reduce el trabajo que realizan los pulmones durante el trabajo de parto, por lo que puede resultar benéfica si presentas alguna enfermedad pulmonar o cardíaca.
  • Reduce la actividad muscular de las piernas, beneficiando a las mujeres diabéticas que, de este modo, pueden balancear mejor sus necesidades de insulina y glucosa.
  • Tiende a hacer el parto más lento, lo cual puede resultar útil.
  • Su efecto dura cerca de 2 horas y es posible reforzarse si es necesario o hacer que el efecto desaparezca al acercarse el nacimiento para que puedas controlar por completo este último momento, aunque las contracciones pueden causarte una sensación desagradable si no has experimentado nada hasta entonces.

Desventajas de la anestesia epidural

  • Su aplicación implica que tu parto será manipulado médicamente desde un principio.
  • Existe la posibilidad de dolor de cabeza después de la anestesia, que puede durar unas cuantas horas después del nacimiento.
  • Hay mayores probabilidades de episotomía y parto con fórceps. La concentración del anestésico puede producir una pérdida de la fuerza muscular y de la sensación de las contracciones. El resultado es que la segunda etapa del parto es más lenta, porque la madre tendrá que depender por completo de las instrucciones de la partera para saber en qué momento debe pujar. La duración de esta segunda etapa es el factor determinante para el uso de fórceps.
  • Al reducir la presión sanguínea puede producir mareos y náuseas. Las probabilidades de que suceda esto son mayores si estás acostada boca arriba, por lo que te sugerimos que lo hagas de costado.
  • Si tu presión sanguínea desciende, se reduce el aporte de sangre a la placenta y, por tanto, el suministro de oxígeno al bebé (Para evitar esta bajada de tensión, se mantiene a la madre hidratada todo el tiempo con suero).
  • Algunos tipos de anestésicos pueden, asimismo, desacelerar la frecuencia cardíaca del bebé y reducir la cantidad de oxígeno disponible.
  • No todas las peridurales son eficaces.

Parte de: http://www.bebesymas.com/

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